viernes, 21 de diciembre de 2012

Observación de células de la mucosa bucal.

Material:
  • Portaobjetos.
  • Vidrio de reloj.
  • Cubreobjetos.
  • Aguja enmangada.
  • Aguja lanceta.
  • Colorante: azul de metileno.
  • Agua destilada.
  • Microscopio óptico.
Preparación:
     La muestra de la mucosa bucal la tomamos raspando con la uña el carrillo interior de la boca. Sobre un portaobjetos colocamos una gota de agua destilada y con la ayuda de una aguja colocamos la muestra sobre la gota, extendiéndola de manera uniforme.
     A continuación encendemos el mechero de alcohol y cogemos el portaobjetos con las pinzas de madera quemando la muestra mediante el proceso de fijación. Este proceso consiste en flamear la muestra sin que la llama queme la preparación. Una vez eliminada el agua de la preparación, teñimos la muestra con el azul de metileno y la dejamos reposar durante unos 10 minutos, aproximadamente. Lavamos la preparación sin que el agua caiga sobre la muestra; colocamos el cubreobjetos; secamos el agua en exceso y observamos a los distintos aumentos. El resultado de esta práctica debe ser algo parecido a esto:










Observación de las bacterias del yogurt.

Material:
  • Portaobjetos.
  • Vidrio de reloj. 
  • Cubreobjetos.
  • Aguja enmangada.
  • Aguja lanceta.
  • Colorante: azul de metileno.
  • Agua destilada.
  • Microscopio óptico.
  • Mechero de alcohol.
Preparación:
    Con la ayuda de la aguja enmangada tomamos una muestra del líquido sobrenadante que hay en el yogurt, sin tocar la parte sólida. Sobre un portaobjetos colocamos una gota de agua destilada y extendemos la muestra de manera uniforme.
      A continuación encendemos el mechero de alcohol y cogemos el portaobjetos con las pinzas de madera flameando la muestra sin que la llama queme la preparación, este proceso se denomina fijación. Una vez eliminada el agua, teñimos la muestra con el azul de metileno y dejamos reposar durante 10 minutos, aproximadamente; lavamos la preparación sin que el agua caiga sobre la muestra; colocamos el cubreobjetos; secamos el agua y observamos a los distintos aumentos. El resultado de este proceso debe ser algo parecido a esto:










sábado, 15 de diciembre de 2012

Observación del epitelio de la cebolla.


Material:
  • Navaja barbera.
  • Portaobjetos.
  • Vidrio de reloj.
  • Cubreobjetos
  • Aguja enmangada.
  • Lanceta.
  • Colorante: azul de netileno.
  • Agua destilada.
  • Microscopio.
Preparación:
      La práctica consistirá en preparar una muestra, la cual hay que teñir para poder ser observada la microscopio óptico, ya que sin el proceso de tinción las células son transparentes y no se ven con el microscopio óptico. Con la ayuda de la navaja cortamos la cebolla por la mitad. Separamos las hojas que componen el bulbo y de estas separamos las láminas finas que la recubre con la ayuda de la cuchilla o tijera cortamos un cuadradito de 1 centímetro cuadrado aproximadamente. Lo colocamos sobre el portaobjetos y lo extendemos con la ayuda de la aguja enmangada y la lanceta.
      Posteriormente añadimos unas gotas de azul de netileno y dejamos actuar durante 10 minutos. Lavamos el exceso de colorante sosteniendo la muestra con las pinzas y dejando correr el agua a lo largo del portaobjetos. Coloca el cubreobjetos apoyándolo sobre uno de sus extremos y dejándolo caer de manera que cubra la muestra. Cogemos papel secante para eliminar el exceso de agua y ya observar los distintos aumentos y dibujarlos, comenzando por el de menos aumento. Lo que se observe debe ser algo parecido a esta imagen:




Fabricar jabón casero.


Materiales:
  • Mechero Bunsen.
  • Soporte con aro y rejilla.
  • Vasos precipitados de 250 y 1000 mililitros.
  • Balanza.
  • Aceite de oliva.
  • Glicerina.
  • Miel.
  • Recipientes de plástico
  • Papel de aluminio.
  • Cucharilla.
Proceso:

        Primero vertimos 20 mililitros de agua en un recipiente de vidrio y añadimos 4 cucharadas de NaOH. Removemos hasta que suba la temperatura.

        Con el mechero Bunsen, calentamos a fuego lento 150 mililitros de aceite de oliva y añadimos dos cucharadas de glicerina o miel.

        Cuando la solución de NaOH esté templada ponla sobre el aceite, sin parar de remover hasta que coja espesor.

        Prepara los moldes y vierte la mezcla obtenida. Cúbrela con papel de plástico y déjala solidificar. Esto puede tardar sobre una 24 horas.               
       

    


Presencia de los lipidos en los alimentos.


Materiales:
  • Leche entera.
  • Leche desnatada.
  • Leche semidesnatada.
  • Frutos secos.
  • Disolvente orgánico.
  • Agua destilada
  • Mechero de alcohol.
  • Solución de Sudán III
  • Mortero
  • 2 Tubos de ensayo.
Proceso:
     Primero, trituramos los frutos secos y les añadimos el disolvente orgánico. Después lo vertimos sobre papel de filtro. Posteriormente esperamos a que se evapore el disolvente.
     A continuación etiquetamos los tubos de ensayo:
  •  Vertimos 15 mililitros de leche entera. Calentamos hasta que se produzca la ebullición varias veces. Añadimos varias gotas de Sudán III y observamos.
  •  Vertimos 15 mililitros de leche semidesnatada. Repetimos el proceso anterior y observamos la reacción.
  •  Vertimos 15 mililitros de leche desnatada, volvemos a repetir el proceso anterior y volvemos a observar la reacción.
Resultado:

      Observamos que la leche entera contiene una gran concentración de lípidos. La leche semidesnatada también contiene una concentración elevada de lípidos, aunque algo menos que la leche entera. Sin embargo, la leche desnatada presenta una baja concentración de lípidos, de ahí que sea desnatada.





Pruebas para el control de los glúcidos.


Materiales:
  •  3 Tubos de ensayo.
  • Pipetas.
  • Mechero de alcohol.
  • 1 pinza de madera.
  • Glucosa 1%
  • Maltosa 1%
  • Fructosa 1%
  • Almidón 1%
  • Fehling A y Fehling B.
Desarrollo:
    En una reacción de mezcla de glúcidos con Fehling A y Fehling B en tubos de ensayo hemos obtenido los siguientes resultados:
  • Mezclamos una disolución de 2 centímetros cúbicos de glucosa con Fehling A y Fehling B. Tras la mezcla, hemos calentado la disolución con un mechero de alcohol y hemos observado una reacción de colorización en la que la glucosa ha cambiado a un color más rojizo por la oxidación del cobre.
  • Mezclamos una disolución de 2 centímetros cúbicos de maltosa con Fehling A y Fehling B. Tras la mezcla, hemos calentado la disolución con un mechero de alcohol y hemos observado una reacción de colorización en la que la glucosa ha cambiado a un color más rojizo por la oxidación del cobre.
  • Mezclamos una disolución de 2 centímetros cúbicos de fructosa con Fehling A y Fehling B. Tras la mezcla, hemos calentado la disolución con un mechero de alcohol y hemos observado una reacción de colorización en la que la glucosa ha cambiado a un color verde.
  • Mezclamos una disolución de 2 centímetros cúbicos de almidón con Fehling A y Fehling B. Tras la mezcla, hemos calentado la disolución con un mechero de alcohol y hemos observado qeu no se produce ninguna reacción de colorización puesto que es un polisacárido, pero al mezclarlo con yodo adquiere un color azul violeta.
Conclusión:
     Las mezclas que están formadas por monosacáridos y disacáridos sí cambian de color por la oxidación del cobre, mientras que los polisacáridos no cambian.
Colores:
          Al mezclar las sustancias con Fehling A y Fehling B:
  • Maltosa: adquiere un color rojo ladrillo.
  • Glucosa: adquiere un color rojo ladrillo.
  • Fructosa: adquiere un color verde.
  • Almidón: no cambia de color, pero cuando lo mezclamos con yodo, adquiere un color azul violeta.



Material del laboratorio.


Tubo de ensayo.



Vaso de precipitados.


Soporte.

Probeta.


Matraz aforado.


Matraz Erlenmeyer.


Mortero y mano de mortero.


Embudo.

Mechero de alcohol.


Vaso cuentagotas.


Papel de filtro.


Pipeta.


Placa de Petri.


Vidrio de reloj.


Pocillo de porcelana.


Pinza de madera.

Tijeras.


Bisturi.


Pinzas.



Aguja enmangada.

Aguja lanceta.


Navaja barbera.




Asa de sembrado.

Cucharilla.


Cubeta de disección.




















Normas para el correcto uso del laboratorio.


Para el desarrollo de las prácticas es conveniente tener en cuenta algunas normas elementales que deben ser observadas con toda escrupulosidad.

  1. Antes de realizar una práctica, debe leerse detenidamente para adquirir una idea clara de su objetivo, fundamento y técnica. Los resultados deben ser siempre anotados cuidadosamente apenas se conozcan.
  2. El orden y la limpieza deben presidir todas las experiencias de laboratorio. En consecuencia, al terminar cada práctica se procederá a limpiar cuidadosamente el material que se ha utilizado.
  3. Cada grupo de prácticas se responsabilizará de su zona de trabajo y de su material.
  4. Antes de utilizar un compuesto hay que fijarse en la etiqueta para asegurarse de que es el que se necesita y de los posibles riesgos de su manipulación.
  5. No devolver nunca a los frascos de origen los sobrantes de los productos utilizados sin consultar con el profesor.
  6. No tacar con las manos y menos con la boca los productos químicos.
  7. Todo el material, especialmente los aparatos delicados, como lupas y microscopios, deben manejarse con cuidado evitando los golpes o el forzar sus mecanismos.
  8. Los productos inflamables (gases, alcohol, éter, etc.) deben mantenerse alejados de las llamas de los mecheros. Si hay que calentar tubos de ensayo con estos productos, se hará al baño María, nunca directamente a la llama. Si se manejan mecheros de gas se debe tener mucho cuidado de cerrar las llaves de paso al apagar la llama.
  9. Cuando se manejan productos corrosivos (ácidos, álcalis, etc.) deberá hacerse con cuidado para evitar que salpiquen el cuerpo o los vestidos. Nunca se verterán bruscamente en los tubos de ensayo, sino que se dejarán resbalar suavemente por su pared.
  10. Cuando se quiera diluir un ácido, nunca se debe echar agua sobre ellos; siempre al contrario: ácido sobre agua.
  11. Cuando se vierta un producto líquido, el frasco que lo contiene se inclinará de forma que la etiqueta quede en la parte superior para evitar que si escurre líquido se deteriore dicha etiqueta y no se pueda identificar el contenido del frasco.
  12. No pipetear nunca con la boca. Se debe utilizar la bomba manual, una jeringuilla o artilugio que se disponga en el Centro.
  13. Las pipetas se cogerán de forma que sea el dedo índice el que tape su extremo superior para regular la caída de líquido.
  14. Al enrasar un líquido con una determinada división de escala graduada debe evitarse el error de paralaje levantando el recipiente graduado a la altura de los ojos para que la visual al enrase sea horizontal.
  15. Cuando se calientan a la llama tubos de ensayo que contienen líquidos debe evitarse la ebullición violenta por el peligro que existe de producir salpicaduras. El tubo de ensayo se acercará a la llama inclinado y procurando que ésta actúe sobre la mitad superior del contenido y, cuando se observe que se inicia la ebullición rápida, se retirará, acercándolo nuevamente a los pocos segundos y retirándolo otra vez al producirse una nueva ebullición, realizando así un calentamiento intermitente. En cualquier caso, se evitará dirigir la boca del tubo hacia la cara o hacia otra persona.
  16. Cualquier material de vidrio no debe enfriarse bruscamente justo después de haberlos calentado con el fin de evitar roturas.
  17. Los cubreobjetos y portaobjetos deben cogerse por los bordes para evitar que se engrasen.